El doctor de las mascotas

Mié, 10/05/2016 - 14:37 -- raquel sumire
Francesca Peñaranda

Médico veterinario arequipeño innovó en el servicio de cuidado y salud de las mascotas.

 
Hace dos años, una noche como cualquier otra, una familia experimentó un dolor inexplicable. Su mascota había tenido una crisis epiléptica. Llamaron a Giancarlo Condo, su veterinario de confianza. Como los ataques persistían lo llevaron a un centro veterinario. Condo los acompañó en todo el proceso de análisis y hospitalización de la mascota.
 
Cuando le quisieron pagar por sus servicios se negó a recibirlo porque había sido una labor voluntaria. Hay veces en que Condo se retrasa en su trabajo porque encuentra algún perro herido en la calle y le brinda ayuda. Y cuando hospitalizan a una mascota, él suele estar más pendiente que la propia familia.
 
Esa noche, unas horas después, la familia le llamó avisándole que su perro había muerto. A partir de allí surgió una amistad entre ellos. Actualmente la familia tiene un nuevo compañero que ponen al cuidado de Giancarlo Condo.
 
Hijo de un ex policía con afición por los pastores alemanes, su vocación surgió a los cinco años de edad cuando ayudaba a su padre a cuidar a esos canes. Después se volvió entrenador de perros y le fue bien. Tuvo muchos clientes y hasta pudo pagar sus estudios universitarios.
 
Viajó a Estados Unidos y trabajó en un spa móvil para mascotas. Al regresar a Arequipa hace tres años se dio cuenta de que más familias criaban una mascota y les daban muchos cuidados. Eso lo animó a crear ideas para el servicio de cuidado y salud de las mascotas. Así surgió su primer consultorio veterinario móvil: Dr. in House.
 
Sin ningún tipo de publicidad, planeó recorrer urbanizaciones y tocar todas las puertas. El primer día empezó en la Urb. El Palacio II, en Sachaca. Una familia se sorprendió cuando vio el spa móvil estacionado en el frontis de su casa. Giancarlo Condo les explicó todo sobre el servicio.
 
Sacaron a sus dos perros y terminaron satisfechos por la atención. Así fue ganando clientes, ellos fueron su mejor publicidad. “Es mejor no tener publicidad a tener publicidad mala”, dice Condo.
 
El joven médico veterinario no deja de soñar. Después de ser el pionero con las veterinarias móviles, en octubre sacará su tercera unidad móvil mejorada. También tiene un hospital para perros en Alto Cural y un hotel para mascotas para que las personas las dejen cuando se van de viaje.
 
Otra idea es la creación de un seguro para mascotas que tenga múltiples beneficios para los diferentes tipos de clientes.
 
Aparte de buscar la innovación, Condo siempre tiene en cuenta brindar el mejor servicio. Y es por eso que ha destacado en el negocio del cuidado y salud de las mascotas. Su agenda actualmente siempre está ocupada y los clientes siguen aumentando.
 
Condo dice que la demostración de que hace bien su trabajo es la sonrisa y el agradecimiento de sus clientes. El trato amical es esencial. Con el tiempo va generando una relación más fuerte con los dueños de las mascotas.
 
Las unidades móviles de Dr. in House brinda los mismos servicios que cualquier otra veterinaria: baño y peluquería especializada, consultas, asesoría, vacunas, desparasitaciones, venta de comida especializada, venta de accesorios, hospedaje, atención clínica por heridas o fracturas y cirugías.
 
Para tener un perro, explica Giancarlo Condo, no solo se necesita amor, aunque sea lo fundamental, sino también los recursos suficientes para darles un buen cuidado.
 
Estima que el gasto promedio mensual para criar una mascota oscila entre 300 y 400 soles.
 
Un Schnauzer, por ejemplo, que es un perro de raza mediana, requiere un baño y corte mensual que cuesta aproximadamente 40 soles, su comida unos 150 soles y, si el dueño no tiene tiempo para sacarlo a pasear, la opción es contratar a un paseador que cobra diez soles al día.
 
En los últimos años la crianza de mascotas en los hogares arequipeños se incrementó de manera considerable. Los perros, dice Condo, ya no están como guardianes de la casa, ni los gatos se crían para que solo cacen ratones. “Ese es un pensamiento antiguo y desfasado, ahora las mascotas son parte de la familia”.
 
El ser humano –agrega Condo– tarde o temprano te va a defraudar en algún momento de la vida, el perro no. “Debemos darle una buena vida a aquel que nos da la suya, cuidarlo no es una obligación es una recompensa”, afirma.