ENFOQUE Entre redes y peligros

Lun, 09/19/2016 - 12:06 -- raquel sumire
Juan Carlos Rivera Velazco
Los colegios tienen que llegar a ser los mejores colaboradores en la educación de los hijos. Los padres necesitan ayuda para educar a sus hijos, pero una ayuda rica, con nobles objetivos e ideales, que concuerde con la ilusión que tiene todo padre de ver crecer a sus hijos como buenas personas.
 
Esa colaboración esmerada de los colegios, los compromete a atender no sólo el aspecto intelectual, sino todos los aspectos que se relacionan con la persona. Desde los primeros años de vida los hijos van aprendiendo a comunicarse y van construyendo una rica vida interior, que requiere ser cuidada por sus padres, hasta que alcance la madurez necesaria para cuidarla por sí mismo y ser capaz de defenderla de cualquier influencia negativa.
 
Los colegios tienen que ayudar a los padres a enfrentar el fenómeno de las redes sociales, que no deberían estar tan a la mano de niños menores de 12 años. Hay la necesidad de educarlos, de explicarles a ellos y a sus padres que este medio puede resultar sumamente peligroso y dañino, pues frente a la pantalla del ordenador, el niño puede revelar toda su intimidad, sin saber quién está del otro lado, que es lo que hará con esa información. Es necesario que comprendan que ciertos medios se deben emplear con preparación, conocimiento y la edad necesaria.
 
Nadie niega lo útil que es un cuchillo  al comer una parrillada, pero nadie pondría en las manos de un niño de un año, dicha herramienta porque se podría hacer un gran daño, lo mismo pasa con las redes sociales, que puestas en las manos de un niño menor de 12 años, pueden ser sumamente dañinas porque:
 
1.  En ellas puede revelar información de su vida y de su intimidad, que luego será usada en su contra y que además no se puede borrar tan fácilmente, quedando una huella de por vida.
 
2. Puede recibir comentarios muy negativos  que afecten su autoestima personal o  recibir material pornográfico que afecte su memoria y su pensamiento, así como su capacidad para amar.
 
3. Puede entrar en contacto con gente muy mala y degenerada, que fingen ser otros en las redes, con el objetivo de contactar a niños y de convencerlos de hacer cosas  muy malas, que nos sorprendería o de citarlos en un lugar  para hacerles daño.
 
 4. Un niño que hace uso de las redes sociales, va llenando su mente de muchas ideas que provienen de sus contactos y que van provocando poco a poco, que no puedan concentrarse en los estudios, que su imaginación se desate y tengan presente en todo momento lo visto en dichas redes, así su rendimiento académico se vendrá abajo.
 
Hay que educar a los hijos para que sepan usar responsablemente las redes sociales. Que con la madurez suficiente no corran ningún peligro, porque les hemos desarrollado las defensas necesarias contra todas las influencias negativas que encontrarán en las redes y por el contrario en el momento oportuno sean un medio de comunicación a través del cual se puede hacer muchísimo bien a los demás.
 
Juan Carlos Rivera Velazco
(*) Director del Colegio Nuestra Señora del Pilar