Amistades peligrosas

Vie, 05/19/2017 - 13:08 -- paolagomez
La Voz

La gobernadora Yamila Osorio y el alcalde Alfredo Zegarra ya no se muestran distanciados. ¿Cálculo político o unidad real a favor de Arequipa?

 
 
Cerca de dos años y medio después de asumir el cargo, la gobernadora regional de Arequipa, Yamila Osorio, y el alcalde provincial, Alfredo Zegarra, recién se regalaron una sonrisa. Ahora lucen como dos buenos amigos.
Hace unos días fueron fotografiados en una ceremonia en el Coliseo Arequipa conversando y sonriendo a carcajadas. Una monja fue testigo de esa unidad sorpresiva. Desde la campaña electoral se mostraron distantes. Zegarra apoyó a Javier Ísmodes, rival político de Osorio.
Cuando ambos asumieron sus funciones, en enero de 2015, se convirtieron en enemigos públicos. No coincidían en nada y, lo peor, no planificaron juntos ninguna obra de trascendencia para Arequipa.
Osorio decía blanco, Zegarra decía negro. Cierto, Osorio le transfirió dinero para remodelar el barrio de San Lázaro, pero fue más una necesidad de su gestión que un trabajo coordinado entre los dos.
Un desplante quedó en la memoria política de Arequipa. Ocurrió en la inauguración del Congreso Mundial de Ciudades Patrimonio. Alfredo Zegarra no dejó que Osorio, primera autoridad de la región, ocupe un lugar en el estrado de honor. Ordenó ubicarla en primera fila entre el público e invitados.
El punto más conflictivo fue en diciembre de 2016. Yamila Osorio dijo que el alcalde “no es una dama” para ir a traerlo a las reuniones del Comité de Seguridad Ciudadana. Zegarra le respondió con más ironía: “Respeto su jerarquía, sobre todo, ella está muy arriba, en el cielo, y yo muy abajo”.
Días después se dieron cuenta (o sus asesores les hicieron entender) que ambos perdían con su absurdo enfrentamiento y le hacían daño a la ciudad. Entonces, para sorpresa de todos, se reunieron el 28 de diciembre (Día de los inocentes) para dejar atrás la enemistad e intentar hacer algo juntos en el tiempo que les queda en el poder.
¿Quién gana más con el acercamiento? Está claro que el más favorecido es Alfredo Zegarra, quien tiene pretensiones de ser el sucesor de Yamila Osorio en el sillón regional y quiere mostrarse como conciliador.
Ella no será candidata en las elecciones regionales y municipales de 2018. Zegarra ya está en campaña, lo reconoció José Luis Cavero (su funcionario de confianza). Sin embargo, desde la reunión en diciembre del año pasado, no hay resultados concretos de esa amistad. De lo único que hablaron claro y dijeron que impulsarían juntos, es exigir a la minera Cerro Verde (como parte de su responsabilidad social) otorgue dinero para hacer algunas obras.
No hay otros planes a la vista. El tiempo que les queda es muy corto para emprender proyectos de envergadura.
Si no se habrían pasado tantos meses enfrentados, habrían podido trabajar para dar solución al caos del transporte o atender la demanda de mejores servicios de salud de la población.
Al final, si no logran hacer algo importante por Arequipa, al menos les quedará una bonita amistad.